domingo 20 de enero de 2008

El Hombre Elefante...No soy un animal ! Soy un ser humano ! Un hombre!


Esta frase, mítica en la historia del cine, es el claro ejemplo de que a veces no se sabe si es mejor ser un monstruo, que un hombre.
David Lynch dirigió esta película basada en una historia real, la historia de Joseph Carey Merrick, conocido también como El Hombre Elefante.Merrick se hizo famoso a finales del siglo XIX, por las terribles malformaciones que padeció al nacer.Durante su vida, lo trataron como si fuera una fiera de circo, exponiéndolo al público metido en una jaula y humillandolo hasta límites insospechados.
Sólo en los últimos años de su vida, consiguió un poco de sosiego, gracias a la ayuda de un cirujano, que en la película es interpretado por otro "monstruo", Anthony Hopkins, que se humanizo con él.
Y es que detrás de toda aquella deformación de Merrick, se hallaba una gran persona, educada y amable.En la película, se ve claramente plasmada, como era la actitud del hombre en cuanto aparecía un ser diferente.David Lynch nos hace una precisa radiografía de lo crueles que podemos llegar a ser.El monstruo somos nosotros.